La anhelada reunión sucede



Tal como lo vaticinamos en HeavyRiff No.31 (Julio/2015), el regreso de Kiske a Helloween parecía cuestión de tiempo. En su edición de febrero, la revista japonesa Burrn! entrevistó a Helloween a propósito del anuncio de la década: el regreso de Kai Hansen y Michael Kiske a la alineación. Esta fue la primera aparición en medios que la agrupación hace desde el anuncio hecho en noviembre del año pasado.

Como la revista se publica en japonés, la información en occidente ha llegado a cuenta gotas. El sitio Kiskelized tradujo algunos extractos de la entrevista resaltando dos datos reveladores: el papel central de Kai Hansen en la reunión y la relación Kiske-Weikath.


Ya no hay resentimientos

En HeavyRiff No.4 (marzo/2013) publicamos lo que Michael Weikath declaró a un medio finlandés sobre por qué corrió a Kiske de Helloween: se volvió difícil escribir canciones con su voz. Weikath buscó una voz menos limpia y más raposa, algo que Kiske no podía (y no quería hacer, según contó Weikath en esa entrevista).

Resentido por la forma en la que su tocayo Michael Weikath lo trató, Michael Kiske dijo: “puedo fácilmente perdonar, pero nunca olvido” en una entrevista para Dead Rhetoric en diciembre de 2013.

El vocalista agregó que no creía que Helloween fuera capaz de llegarle al precio para hacer la reunión: “si me dieran dos millones de euros sería estúpido no hacerlo, pero sé que nunca me lo ofrecerían” por lo que sería muy difícil “cantar en un escenario entre personas que no son mis amigos”. No es que estuviera ardido, “tiene que ver con auto respeto”, dijo en aquel diciembre de 2013.

Ahora en el último número de Burrn! Kiske le dice a Weikath: “cuando nos reencontramos después de mucho tiempo tú me preguntaste: ¿qué te hice para que no me perdonaras? Y yo te dije: ya te perdoné desde hace mucho”.

Así como no se puede mantener una rueda girando por sí sola para siempre, el rencor de Kiske paulatinamente amainó. “Un día me di cuenta que ya no tenía resentimientos hacia Helloween”, dijo Kiske al medio japonés.

“No quiero morir dejando un problema sin resolver. Me siento muy aliviado ahora que ya no tengo resentimientos. Esto es muy importante para mí. La idea de la reunión fue poco a poco creciendo en mí”, fueron las palabras de Kiske en Burrn! que van allende una simple reunión pues revelan mucho sobre el comportamiento y las relaciones humanas. Hace diez años esas palabras eran imposibles, impensables, inimaginables; pero siempre fueron anheladas por los fanáticos.


Kai Hansen, artífice de la reunión

“Kai se nos adelantó por mucho. Siempre estuvo claro para él. Esta reunión es lo que Kai ha querido hacer y lo lleva proponiendo por años”, declaró Michael Weikath en la revista nipona.

Nunca fue un secreto la aprobación de Kai Hansen sobre reunir a su banda. En aquella entrevista de Dead Rhetoric en diciembre de 2013 Kiske mencionó que “Kai está totalmente abierto a la reunión. Lo ha dejado claro: él lo haría”.

La creación de Unisonic fue un factor importante para la reunión de Helloween pues unió a tres personajes clave: Michael Kiske, Kai Hansen y sobre todo Kosta Zafiriou, quien no sólo era el baterista de la banda sino que también era el mánager tanto de Unisonic como de Helloween.

“El tema (de la reunión) salió en backstage, Kosta por supuesto lo escuchó y empezó a organizarlo”, reveló Kiske en Burrn!, “todos esperaban a que yo diera el sí”. La luz verde llegó gracias a Hansen: “fue Kai quien me dio el empujón final para hacer esto”, aceptó Kiske.

Estas declaraciones chocan de frente con lo que Kiske mencionó en el 2012 para Rock Pages al decir que “no era necesario una reunión de Helloween” porque “tengo la mejor parte de Helloween en mi banda ahora”, refiriéndose a Kai Hansen, el fundador. Juntos en Unisonic “tenemos derecho a tocar las canciones de Helloween”, dijo en aquella ocasión aunque excluyó de ese derecho a las canciones escritas por Weikath.


La manera perfecta de arruinar la reunión

Los extractos traducidos por Kiskelized mencionan un punto que prende los focos de alarma: la posibilidad de que Andi Deris, Michael Kiske y Kai Hansen canten al mismo tiempo. “Creo que también debería cantar canciones de la era de Andi”, sugirió Kiske.

La idea es bastante seductora: ¿Power, Where the Rain Grows, Why con la voz de Kiske? ¡Suena genial! Pero luego Kiske añade: “Andi ha cantado las canciones viejas así que creo que es buena idea que ambos cantemos canciones del otro”. ¡No! La grandeza de esta reunión es escuchar las canciones de Kiske cantadas por Kiske, no hay más.

“Estamos pensando en tener a Michael y Andi cantando juntos, en dueto, compartiendo las voces”, anunció (o amenazó, mejor dicho) Kai Hansen. “¿No es más interesante así?”, pregunta Hansen; ¡desde luego que no! La esencia de la gira es escuchar a Kiske cantando sus canciones solo.

“Yo también puedo cantar, cantar en armonía y en dueto también”, dijo Kai en la revista oriental. “Tenemos tres cantantes en este Helloween de siete miembros; debería decir: dos cantantes y un gritón”. ¿No acaba de abandonar Kai Hansen la voz de Gamma Ray? Una mejor idea es que las canciones del Walls of Jericho sean un dueto Kiske-Deris.


¿Qué aprendemos con esta reunión?

Pumpkins United es, sin lugar a dudas, la gira que más dinero le va recaudar a la agrupación alemana, incluso más que en la misma era de los Keepers. “El contrato de Noise Records (la disquera que lanzó los dos primeros discos de la banda) era horrible”, dijo Weikath a The Metal Circus hace dos años, “no ganamos todo el dinero que podrías imaginar”.

En aquel entonces Helloween era una banda emergente, sus contratos discográficos no eran tan buenos por lo que su recaudación no fue del todo buena. Tres décadas después, con pleno conocimiento de la industria, Helloween tiene la oportunidad de cosechar lo que sembró.

Pero más allá de la arista monetaria que tantos bolsillos va dañar (sobre todo en este lado del planeta), la gira es una muestra de cómo es imposible mantener un rencor para siempre. Las más decididas posturas pueden debilitarse sobre todo si se erigen en el encono y el odio.

Kiske ve esto como una armonización consigo mismo, se nota consciente de que el resentimiento no era algo que podía seguir albergando dentro de sí. Así es como él lo plasmó en la entrevista con Burrn!: “Es importante hacer esto bajo el nombre de Helloween. Será interesante y divertido. Estamos planeando varias cosas pero será un proceso curativo para mí. Me siento bien y aliviado. No podía ser hecho de otra manera”.